La ciudad se ha vestido
con los vientos que cada año
febrero nos regala
Estos vientos
cada año
traen en sus entrañas olor a jazmines
a rosas, a claveles
a tardes de un invierno que muere lentamente.
Cada año los vientos de febrero
hacen repicar notas nuevas
en las campanas de mi ciudad
en la risa de los niños
en el silbato del globero en la plaza
en las campanillas del carro de helados.
Este año los vientos de febrero
retumban a la par de los disparos
de los gritos de auxilio
del llanto desesperado.
Las campanas de catedral
son mecidas por el viento
y tocan a muerto,
mientras un niño ve
como su futuro es atravesado
por una bala en la cien de su padre.
Este año los vientos de febrero
llegaron teñidos de rojo
y hacen rodar balas
por las calles desérticas de la ciudad.
Este año los vientos de febrero
son diferentes
porque traen el olor a muerte.
Irma del Angel
febrero 2011
Duro poema y a la vez bello
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