El desierto se me convirtió en mar
Por unos instantes la utopía se hizo realidad
Las olas mecen las barcas
Respiro brisa,
Sal marina se me pega a la piel.
El sol desgaja el día
60° consumen las horas
El tiempo…
Se me derrite entre los dedos
Escurre como arena de mar hacia las alcantarillas
Las ratas lo devoran
Y el sobrante lo aprisionan.
Me queda poco tiempo
Porque ya no tengo manos para retenerlo
Los dedos se me fueron entre los meses y los años
Dos muñones no pueden sostenerlo
¿Cómo darle vuelta a las manecillas del reloj?
¿Cómo darle cuerda a un reloj que se derrite?
La arena de mar es intemporal
Los rayos del sol ya no dan las horas,
El desierto y el mar son infinitos
El tiempo No
Y el mío se está acabando
Solo me queda el justo
Para lanzar el último canto de esperanza
A las niñas maltratadas de mi ciudad
Antes de comenzar a velar mi eternidad.
Frío y gris poema, me encantó
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